Ruta chelva peña cortada

Ruta chelva peña cortada

Ruta de los puentes colgantes y el charco azul en chulilla

La principal atracción de la comarca valenciana de La Serranía: el acueducto romano de Chelva, que data de hace más de 2000 años y al que hoy se puede acceder a pie. El acueducto le ofrece la oportunidad de caminar por túneles tallados en la roca, cruzar impresionantes puentes y admirar un paisaje único de la zona. La propia Chelva y sus barrios históricos también merecen una visita. Dé un paseo más relajado por la ciudad, admirando las antiguas construcciones moriscas, judías, cristianas y árabes.
El resto de la ruta también es muy interesante, ya que atravesaremos numerosos túneles excavados en la montaña a lo largo del camino. Se hicieron con el objetivo de dejar pasar el agua. Algunos de los túneles parecen tener ventanas, ya que es posible ver el paisaje natural desde el interior de las cuevas.
La Ruta del Agua de Chelva, que puede realizarse tanto desde Chelva como desde Calles, es un itinerario turístico de gran interés, con un trazado circular que combina naturaleza y cultura en un agradable paseo de aproximadamente dos horas con algunas áreas de descanso a lo largo del camino. Por el camino, no dejarás de escuchar el murmullo del agua de numerosos manantiales, fuentes, acequias y, sobre todo, del río Tuéjar, que a veces también se llama río Chelva.

Chelva «ruta del agua»

Chelva conserva hoy en su casco urbano la huella dejada por los pueblos que la habitan a lo largo de la historia. Así podemos deleitarnos registrando el barrio árabe de Benacacira, que guarda el aire oculto, misterioso y recuperable que esta cultura confiere a sus espacios, el barrio reservado judío del Azoque, con sus calles sin salida, la zona morisca del Arrabal y el barrio cristiano de Ollerías. Sus calles estrechas, el murmullo del agua de sus innumerables fuentes y lavaderos tradicionales, sus casas encaladas, evocan la ciudad medieval que un día fue construida sobre una roca y rodeada de murales para proteger su defensa.
Es obligatorio pasear por sus calles, admirar los azulejos de los siglos XVIII y XIX y visitar la plaza que ocupaba el zoco y la mezquita musulmana, sobre la que desde el siglo XIV se erigió la ermita de San Jorge y, a principios del s. XVIII, la actual ermita de la Soledad. La judería del Azoque, intacta en su trazado original, con calles estrechas y porches de acceso, un espacio cerrado al exterior que conserva su homogeneidad y evoca la unidad del pueblo judío. El Arrabal o Barrio Morisco, traslada el mismo concepto de ciudad musulmana, creando un populoso barrio extramuros donde se asentaron moriscos y cristianos recién llegados. En su seno se erigió la Mezquita de Benaeça, posterior ermita de Sta. Cruz En el s. XVII la ermita de los Desamparados, según las crónicas, se cuentan en el lugar de la casa de un «desamparado», un morisco ejecutado por haber matado al Vizconde enamorado de una árabe vasalla.

Aventura en chulilla: puentes colgantes del túria y charco azul

Salimos de la Plaza Mayor hacia la Plaza del Arrabal, en pleno barrio morisco, donde encontramos las primeras señales que nos conducirán, caminando por este laberíntico barrio medieval, hasta el río Chelva, que cruzaremos. Ascendiendo por el camino que se superpone a la Ruta del Agua en un tramo y siguiendo las señales del sendero, llegamos a una carretera asfaltada en el municipio de Calles.
Desde aquí nos dirigiremos a la Rambla de Alcotas, ascendiendo por un frondoso paisaje por el que llegaremos a los primeros túneles de la conducción del Acueducto Romano, que nos conduce por el interior de la montaña permitiéndonos admirar el espléndido paisaje a través de ventanas en la roca. Este tramo del acueducto, que se encuentra en el Barranco de la Cueva del Gato, en el término municipal de Calles, es una de las partes más bellas e impresionantes de este monumento del siglo I d.C., cuyos restos se han encontrado a lo largo de 28 km.
Tras pasar por la estrecha brecha que conduce al puente-acueducto, descenderemos de nuevo a la Rambla, pasando por la vegetación de ribera (adelfas, carrizos y cultivos de secano) hasta salir, bordeando el montículo de Torrecilla, a la carretera que nos lleva de vuelta a Chelva, junto a la Plaza de Toros.

Ascensanvi – mes de mayo en chelva 2020

A menos de una hora de Valencia se encuentran los municipios de Chelva y Calles, por los que discurre la Ruta del Agua de Chelva. Además, está considerada como una de las rutas de senderismo más recomendables de la Comunidad Valenciana por todo lo que se puede ver, en cuanto a cultura y naturaleza.
Como su nombre indica, el principal protagonista de la Ruta del Agua es el agua, aunque no es el único. Se trata de un tranquilo paseo por el río de Chelva que pasa por varios manantiales y fuentes. Dura unas tres o cuatro horas con una distancia de unos 11 kilómetros. Esto dependerá del ritmo al que se haga y del tiempo que se dedique a los descansos.
Su dificultad es baja, por lo que es ideal para hacerla con niños o para personas que no estén acostumbradas a hacer deporte. La ruta es circular, es decir, termina en el mismo lugar en el que comienza, ya sea desde la localidad de Chelva, uno de los pueblos más bonitos de Valencia, o desde Calles. Además, cabe destacar que la ruta está guiada en todo momento por señales y paneles informativos.

Manuela Toribio

Bienvenido a mi blog, soy Manuela Toribio y escribo sobre diversos temas de actualidad.

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